
Un ejemplo de este es el Palacio Cousiño, ubicado en la Calle Dieciocho Nº 438 en la comuna de Santiago. En 1981 fue declarado Monumento Nacional y desde 1977 hasta el día de hoy funciona como museo. Este fue construido entre los años 1870 y 1878 por el arquitecto francés Paul Lathoud y sus principales materiales del edificio son los revestimientos, las rejas de fierro, las baldosas y azulejos y todo el mobiliario fue traído de Francia. De este sorprende el lujo de sus salones, con muros forrados en terciopelo dorado haciendo juego con los cortinajes y el color del parque, que en cada sala es distinto. Está constituido por un volumen principal de dos pisos rodeado de un amplio jardín, que conserva aún su diseño original y edificios anexos de servicio y cocheras. En su exterior las fachadas se modulan con pilastras jónicas y destacan en la decoración de ellas tonos de fayenza azul y amarillo. En el interior se organiza entorno a un gran salón central de doble altura de donde nace la escalera principal. Los salones y recintos adyacentes profusamente decorados se caracterizan por un juego de visuales producidos por espejos y cristales de gran tamaño. Este palacio tiene una protección legal, debido a que al ser considerado Monumento Nacional, es protegido por ley, para que esta legislación proteja si es que pasa cualquier problema o catástrofe en este monumento. Este palacio tiene una activa participación del estado para su mantenimiento y también de empresas privadas, donde los fondos vendrían de la municipalidad en este caso de Santiago y de fondos de estas empresas que donarían para fomentar el arte. Por ejemplo, el palacio se encuentra cerrado los lunes para el aseo profundo de este que se encargan personas especializadas que son nombradas por la municipalidad y por el conjunto que se encargan del funcionamiento del museo.
Para que estas empresas privadas fomenten la participación del arte en los museos, existe una ley de donaciones culturales llamada "Ley Valdés" que es un mecanismo legal que estimula la intervención privada (empresas o personas) en el financiamiento de proyectos artísticos y culturales, entregando a los particulares la opción de decidir ellos mismos donde colocar sus impuestos.
En el caso de este palacio yo creo que esta bien financiado y cuidado, debido a que es importante culturalmente y turisticamente, y por lo cual al tener mayor énfasis y mas participación de gente, se encuentra bien cuidado y bien administrado.
Pero no obstante, si yo fuera Ministro de Educación o de Cultura, trataría de manejar mejor el tema, es decir, por ejemplo poner fiscalizadores para el cuidado de estos monumentos para que no se pasen a llevar o para que simplemente sigan existiendo en buen estado, ya que estos monumentos son importantes para el país culturalmente como también en el ámbito turístico.


1 comentario:
pollo, longi. te voi a golear xd
Publicar un comentario